Datos personales recolectados = datos listos para ser abusados

El gobierno de Singapur decidió usar los datos recolectados para el seguimiento de casos de la pandemia SARS-2/COVID-19 con fines policíacos. Los datos personales que un gobierno puede registrar con fines específicos en un momento determinado pueden ser (y a menudo serán) utilizados con otros fines, ya sea por decisión del mismo gobierno o por autoridades subsiguientes.

En un mundo ideal, los datos personales no deberían ser registrados ni recolectados en bases de datos que tarde o temprano resultan vulneradas y filtradas para su distribución y/o comercialización y/o abuso.
El ciudadano debería ser el único custodio sus propios datos personales; el rol del gobierno se limitaría a verificar la autenticidad de los mismos empleando una firma pública. En caso de que el gobierno necesitara almacenar datos para fines estadísticos, éstos deberían ser previamente purgados de su carga personal.

El dilema social

La productora de la película “The social dilemma” publicó un documental para explicar muy didácticamente cómo funciona y hasta qué punto nos afecta el capitalismo de la vigilancia. Recomiendo investigar un poco sobre el tema para evitar ser presa fácil de estos sistemas malevolentes.

Llegamos al punto en que los dueños de esas plataformas afectan el comportamiento, el estado de ánimo, las percepciones y el futuro de las personas adictas a sus actividades extractivas. En la película incluso se hace referencia a países y regímenes democráticos desestabilizados por la influencia de estas corporaciones.

Es muy interesante escuchar a los creadores de plataformas electrónicas de redes sociales sin que en algún momento se haga referencia a la productora del documental, la cual además de echarle tierra a sus competidores (tierra más que justificada), también vigila a sus usados, al mismo tiempo que opera como distribuidora de propaganda audiovisual. Imaginemos que si los gigantes del capitalismo de la vigilancia están compitiendo ferozmente es porque esa industria está madurando, lo cual significa que en el mediano plazo se incrementarán tanto la competencia como su concentración.